
La fiebre amarilla es una enfermedad viral grave transmitida principalmente por mosquitos infectados. Si bien ha sido erradicada en muchas regiones, sigue siendo un problema de salud pública en áreas tropicales de África y América Latina, incluidas partes de Perú. Debido a su potencial letalidad y al riesgo de brotes, es fundamental conocer cómo prevenir esta enfermedad y proteger tanto a los individuos como a las comunidades.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es la fiebre amarilla, sus síntomas, factores de riesgo y, lo más importante, las estrategias efectivas para su prevención.
¿Qué es la fiebre amarilla?
La fiebre amarilla es una enfermedad causada por el virus de la fiebre amarilla, un flavivirus transmitido por la picadura de mosquitos infectados. El mosquito Aedes aegypti, el mismo vector que transmite el dengue y el zika, es el principal responsable de la propagación de la fiebre amarilla en áreas urbanas. En las zonas selváticas, la enfermedad también puede ser transmitida por los mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes.
La fiebre amarilla se llama así por uno de sus síntomas característicos: la ictericia, que es una coloración amarillenta de la piel y los ojos causada por el daño hepático que provoca el virus.
Síntomas de la fiebre amarilla
Los síntomas de la fiebre amarilla varían de leves a graves. Algunas personas pueden ser asintomáticas o experimentar una fiebre leve, mientras que en casos graves, la enfermedad puede llevar a complicaciones fatales. Generalmente, la fiebre amarilla se presenta en dos fases:
- Fase inicial (fase aguda):
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza intenso.
- Dolores musculares y articulares.
- Náuseas y vómitos.
- Escalofríos y fatiga.
- Fase grave (fase tóxica): Aproximadamente el 15% de las personas infectadas con el virus progresan a una fase tóxica más grave que puede incluir:
- Ictericia (piel y ojos amarillos).
- Hemorragias internas.
- Sangrado de la nariz, boca o estómago.
- Insuficiencia hepática y renal.
- Shock.
- Falla multiorgánica.
Factores de riesgo
Las personas que viven o viajan a áreas donde la fiebre amarilla es endémica están en mayor riesgo de contraer la enfermedad. Las regiones más afectadas incluyen:
- África tropical: El mayor número de casos de fiebre amarilla se registra en países del África subsahariana.
- América del Sur: Países como Brasil, Perú, Bolivia y Colombia han reportado brotes de fiebre amarilla en zonas selváticas y rurales.
El riesgo aumenta significativamente en áreas con brotes activos y donde las tasas de vacunación son bajas.
¿Cómo se previene la fiebre amarilla?
Prevenir la fiebre amarilla implica una combinación de estrategias que incluyen la vacunación, el control de mosquitos y la protección personal. Aquí te presentamos los métodos más efectivos para prevenir esta enfermedad viral:
1. Vacunación contra la fiebre amarilla
La vacuna contra la fiebre amarilla es la medida más efectiva para prevenir la enfermedad. Una sola dosis de esta vacuna ofrece inmunidad de por vida en la mayoría de las personas, lo que la convierte en una herramienta clave en la lucha contra la fiebre amarilla.
- ¿Quiénes deben vacunarse? Todas las personas mayores de 9 meses que vivan o planeen viajar a áreas endémicas deben vacunarse contra la fiebre amarilla. Muchos países también exigen un certificado de vacunación como requisito para la entrada de viajeros provenientes de zonas de riesgo.
- ¿Dónde se administra la vacuna? La vacuna contra la fiebre amarilla solo se administra en centros de salud certificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades locales. En Perú, por ejemplo, existen centros de vacunación en diversas ciudades, especialmente en áreas de riesgo.
- Efectos secundarios: Aunque la vacuna es segura y efectiva, algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves como fiebre, dolor de cabeza o dolor en el lugar de la inyección. En casos muy raros, puede haber reacciones alérgicas graves, pero los beneficios superan ampliamente los riesgos.
2. Control de los mosquitos
La segunda línea de defensa contra la fiebre amarilla es el control de la población de mosquitos, particularmente en áreas urbanas y rurales. Esto implica:
- Eliminación de criaderos: Los mosquitos Aedes aegypti se reproducen en aguas estancadas, por lo que es fundamental eliminar recipientes, neumáticos viejos, macetas o cualquier objeto que pueda acumular agua. Mantener los alrededores del hogar limpios y libres de posibles criaderos es esencial.
- Fumigación: En zonas de alto riesgo, las autoridades locales suelen realizar fumigaciones para reducir la población de mosquitos. Si vives en un área propensa a la fiebre amarilla, es importante colaborar con las campañas de fumigación.
- Uso de mosquiteros y repelentes: Protegerse de las picaduras de mosquitos es una medida personal crucial. Dormir bajo mosquiteros, usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo y aplicar repelente de insectos en las áreas expuestas de la piel puede ayudar a reducir el riesgo de picaduras.
3. Protección durante los viajes
Si planeas viajar a áreas donde la fiebre amarilla es endémica, es fundamental tomar medidas adicionales de protección:
- Vacúnate con anticipación: La vacuna debe aplicarse al menos 10 días antes del viaje para garantizar su efectividad. Además, asegúrate de llevar contigo el certificado internacional de vacunación, ya que puede ser solicitado en los controles fronterizos.
- Evita las áreas de alto riesgo: Siempre que sea posible, evita viajar a zonas donde haya un brote activo de fiebre amarilla, especialmente si no puedes vacunarte por razones de salud.
- Infórmate sobre el estado de la enfermedad: Antes de viajar, consulta las recomendaciones de salud pública y las advertencias de viaje en los sitios web de la OMS y de los ministerios de salud locales.
Tratamiento de la fiebre amarilla
No existe un tratamiento antiviral específico para la fiebre amarilla. El manejo de la enfermedad se centra en aliviar los síntomas y proporcionar cuidados de apoyo en los casos graves. Esto puede incluir:
- Hidratación intravenosa.
- Transfusiones de sangre si hay hemorragias.
- Monitoreo y tratamiento de la insuficiencia hepática o renal.
En los casos graves, la hospitalización en una unidad de cuidados intensivos es necesaria.
Conclusión
La fiebre amarilla es una enfermedad prevenible a través de la vacunación y el control de mosquitos. Dado que puede tener consecuencias graves o fatales, es fundamental que las personas que viven en áreas endémicas o que planean viajar a esas regiones tomen medidas preventivas. La vacunación es la herramienta más poderosa que tenemos para protegernos, y sumada a la eliminación de criaderos y el uso de repelentes, podemos reducir significativamente el riesgo de transmisión.
Si estás planeando un viaje a una zona de riesgo o vives en una región endémica, no dudes en consultar con un profesional de la salud para obtener la vacuna y recibir más consejos sobre cómo prevenir esta peligrosa enfermedad.
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